22 de noviembre de 2016

Concurso cuento corto: EL MICO PABLO



EL MICO PABLO

Por: Mamá

Había una vez un mico azul llamado Pablo, que estaba muy triste porque había intentado muchas cosas para cambiar a color café. Después de consultar aquí y allá con muchos animales, un mico anciano que parece saberlo todo, con ojos arrugados que parecen haberlo visto todo, le dijo que buscara a La Cigarra a quien le había sido encomendado el secreto de los colores. Se encuentra en un árbol graaaande, aaaalto y sólo el que logre llegar hasta arriba por sus propios medios, tendrá derecho a hablarle. Pablo por estar siempre avergonzado y quejándose de su color no había aprendido a trepar árboles, así que acudió al entrenador de micos para pedirle un curso intensivo. La respuesta del entrenador fue: - Yo no hago cursos intensivos, trepar árboles es todo un arte, pero yo te colaboro si permaneces atento a todas mis instrucciones y haces caso-. Empezaron con rutinas de fortalecimiento: saltar, alzar ramas, caerse y levantarse. Para finalizar debía trepar un árbol pequeño y uno mediano.

Durante la prueba Pablo resbaló y cayó al piso, su entrenador lo ayudó a ponerse en pie y lo animó a intentarlo nuevamente. El mico azul volvió a caerse cuando casi lo lograba. Sin embargo su entrenador dijo: - “Casi” no es “logrado”, vamos otra vez!– Pablo lloró. Al caer sus lágrimas asustaron a una hormiga que trepó el árbol rápidamente huyendo. El mico copió los movimientos de la hormiga y lo logró. Después se dedicaba a ver trepar hormigas y otros animales para perfeccionar su técnica.

Pablo estaba muy contento, listo para trepar el árbol más grande. El entrenador apretó su mano para imprimirle coraje y lo dejó, pues la condición para hablar con la cigarra consistía en trepar el árbol más grande y más alto de toda la selva, sin ayuda.

Al mico trepó hasta que encontró muchas hojas verdes como cortinas, le tocó hacer mucha fuerza e incluso agarrarse con la cola para evitar caerse. Al correrlas halló la cigarra sentada en un escritorio grande. Ella dijo: -Sigue Pablo, te estaba esperando- El mico se sorprendió de que ella se supiera su nombre y preguntó: -Señora Cigarra, ¿cómo sabe usted mi nombre?-

la cigarra replicó con dulzura: -Mira Pablo, eres famoso en toda la selva. Todos saben de tu problema, que eres azul y anhelas ser café-. –Así es, señora Cigarra- se apresuró el mico Pablo a responder, -quiero ser café, como mis amigos y mis vecinos, no quiero ser azul, soy el único mico azul- se le quebraba la voz al expresarlo. Entonces la cigarra le dijo: -de acuerdo, te ayudaré! Lo primero que debes hacer es conseguir cinco flores púrpura-. A Pablo le pareció una tarea muy sencilla considerando todo lo que había intentado antes y se comprometió a llevárselas esa misma tarde. Pero la cigarra le indicó que debían ser de las que se dan en la montaña. Pablo emprendió su camino para encontrar las flores púrpura mágicas de la montaña. Al amanecer, después de mucho caminar, el mico Pablo encontró muchas piedras, avanzó y encontró más, organizadas una tras otra, al seguirlas llegó a una montaña grande, hermosa, de color verde espectacular, con flores púrpura en toda su extensión, Pablo se apresuró a tomarlas. Él estaba convencido de que la cigarra las usaría para hacer un bebedizo, ungüento o algo parecido para volverlo un mico café, pero los planes de la cigarra eran otros muy distintos, ella en realidad no iba a ayudar a Pablo a cambiar de color.

En el momento en que una flor deja el suelo, se activa una alarma en la plaza de la comunidad que custodia las flores púrpura mágicas y rápidamente llegan al lugar a decomisarlas. Pablo se sorprendió y quedó paralizado por el estruendo y la llegada de un montón de guardianes de las flores. Lo más sorprendente para Pablo fue ver que esa población eran unos micos azules. Después de mirarse en silencio por largo rato, se abrazaron con emoción y Pablo, feliz, se convirtió en un guardián de las flores púrpura mágicas que crecen en la montaña. FIN.


3 comentarios:

  1. Me encantó el cuento Marcelita, para reflexionar y aplicarlo en nuestra vida. Felicitaciones por el aporte a la humanidad. Muy buen mensaje para los niños de hoy. Dios te bendiga. Muchos éxitos.

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  2. Me encantó amiga, eres muy buena escribiendo. Espero verlo pronto en libros para que sea el famoso cuento del mico azul.

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