10 de noviembre de 2016

Concurso cuento corto: Y por primera vez vi las hojas de un árbol desprenderse.




  Y  por primera vez vi las hojas de un árbol desprenderse.



Ella. Bastará con  decir que se sena realmente confundida por su comportamiento. No, taveerporque  no entendía qué estaba haciendo o qué había ocurrido horas antes. Caminaba por  la acera, despacio. No  tenía prisa de llegar a casa. El candente sol la cegaba, pero poa ver claramente hacia dónde se  diria. Una residencia se encontraba justo a su lado. Un parque solitario, una cancha de fútbol sin un sólo jugador,  un árbol simuchas hojas. Muchas veces relacionaba a los árboles con la soledad, le fascinaba la manera en que solos lograban ser tan fuertes, pero al mismo tiempo sentía stima por ellos y, a la vez, por aquellas personas que envejecían tristes y sin alguien quien los acompañe, así como aquellos altos pilares de madera. Y en ese momento, cuando se encontraba inmóvil en medio de  la  acera, observando aquel árbol solitario, vio  por primera vez las hojas de uárbol  desprenderse. Se  concent en ese  bello  sonido, donde su única compañía, lo abandonaba cruelmente para convertirse en  basura. Le vio llorar, escuché su llanto, en ese singular sonido. Todo   a su alrededor desapareció, abriendo paso a nada más que sus sentimientos, sintiéndose tan solitaria como el pobre ser al que ob servaba. Lloró con él. Comprendía a la perfección su horrible tristeza, más no podía hacer nada para aliviar sdolorSe sentía  tan inútil al verlgritar en un llanto desesperado y profundo. Las  hojas, llorando, gritaban cuánto lo amaban y que odiaban  dejarlo. Y spreguntaba ¿Cómo  puedo escuchar tan espeluznante conversación y no remediar mi error? Simple, no  podia, ya todo estaba hecho. Después de ver tan conmovedora escena, dio  un  paso al frente y  con lagrimas en los  ojos pronunció las palabras que debió decir antes: Lo siento. Mial suelo fijamente y  dio otro  paso. Caminó muy despacio sin levanter lmirada. ¿Por qué?, dijo una y otra vez mientras ladas gotas salían de mis ojos y quemaban sus mejillas. Su mirada estaba congelada, cruzó la calle sin saber a nde ibexactamente. ¿Por qué?, gritó con todas sufuerzas. ¿Qué fuerza anormal le había hecho decir todas esacosahorribles? ¿Por qué tenía que alejarse de  los que amaba? Quién sabe, aunque ver esdesgarradora escena le hizo pensar. Secó  sus lágrimas, levanla mirada. Volteó a mirar aquel árbol  qucon  sus ojos me decía que regresara. Lo hizo. Mi hacia atrás y  corrió. Corrió como jamás lo haa hecho. Ignoró todseñal  de transito. Su corazón  latía  fuertemente, sus pies avanzaban a gran velocidad y a un destino seguro. Cruzó la esquina y disminu la velocidad. Caminó despacio, pero segura en sí misma. Preparó supalabras, pero  cuando  subió lmirada, las personas a las cuales había herido y quería disculparse, ya se habían ido. Y en ese mismo instante entendió, que su deber era vagar sola por el mundo.

Mack.

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