4 de marzo de 2017

Carta al desamor: "Sin sentido"


Amor, Anti San Valentín, Concurso Las cartas al desamor, Desamor, División de Bibliotecas, Estudiantes Universitarios, Univalle,


Sin sentido
(Autora: Talita Sion)


Si hablo en lenguas humanas, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta amor no soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor nada gano con eso.

El desamor es lo que hace que el ser humano conciba la vida sin sentido, miedos, oportunidades, abrazos, cariño, sueños y risas. Es el que une el puente entre el dolor y la soberbia, entre el rechazo y la indiferencia, entre la maldad y el odio; es el que no deja ver la vislumbre de un nuevo comienzo, olvidando lo pasado y extendiéndose a lo que está en frente. Es el que cierra puertas sin permitir conocer lo que se puede encontrar con entusiasmo y sorpresa, para contarle a otros la experiencia significativa que ha hecho sumergirse en ella. Ese es el desamor, aquel que no pregunta ¿a quién? O ¿cuándo?, O, ¿Por qué?, y, ¿Cómo?, solo entra, sin preguntar.

No obstante sin desamor no se podría concebir la vida, púes, no seria, ni tampoco existiría la vida, porque en la cotidianidad se ve pasar, correr, jugar, subir, bajar y pensar, este fenómeno que es tan común y parte esencial de lo que como seres humanos contemplamos, palpamos y construimos. El desamor habita en medio del otro, uno igual a mí, uno que sueña, cree, anhela y vive para sonreír, sonreír al ver a otro igual, al ver la necesidad que se atraviesa frente a él sin cuestionar, sin susurrar y sin pensar, este es el desamor.

En fin, Él ser humano, no es nada con él y sin él. Este lo construye, lo alimenta, da vida, lo levanta, anima y le enseña a vivir por él y para él; pero cuando necesita respirar, lo hace reposar en otro ser que lo necesite, otro ser que no concibe la vida sin él, pero siempre con la necesidad de volver.



Talita Sion


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