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VI Concurso de Cuento Corto: Visitando lugares in-mágicos

 


Por lo regular, cuando decides hacer un pequeño viaje, de esos para descubrir nuevos lugares , solo te tomas de 3 a 4 días y llevas un equipaje ligero, tus zapatos mas cómodos, cargador de celular y repelente de mosquitos; pues eso fue exactamente lo que Alex decidió llevar. 

Alex es una chica de la capital que aprovechando el final de su periodo universitario para ir a conocer un lugar entre la cordillera que alguna vez vio publicado en un volante, ella decidió ir sola ya que quería tener tiempo para ella sin preocuparse por otros. 

Era un viernes en la mañana y Alex tomo un transporte que la dejo en un punto lejano, de allí tuvo que caminar por algo más de 30 minutos hasta que llego a aquel lugar que tanto llamo su atención. 

Lo primero que noto es que hacía mucho frio, aquel lugar se encontraba entre la cordillera pero el frio parecía estar estático en ese punto geográfico, sintió también dificulta para respirar, y como sus dedos se entumían del frio. 

Se dirigió de inmediato hacia el hostal en el cual había hecho una reserva, llamo en la recepción y una señora muy simpática la recibió con una gran sonrisa diciendo “bienvenida al hostal la Inglesa”, Alex se sintió bien, y entro en calor en aquel sitio, saludo a la amable señora y se dirigió a su habitación. 

La señora hizo recomendaciones a Alex, como que el desayuno tenía un horario al igual que la cena, que ignorara los golpes en su ventana en caso de escucharlos ya que habían niños que eran traviesos y asustaban a los huéspedes de esa manera, y que por favor no llegara después de las 11 de la noche ya que a esa hora se cerraba el hostal hasta las 5 am de la día siguiente sin importar que. 

Alex no presto mucha atención a las recomendaciones, por el contrario estaba inquieta por salir y conocer el lugar, Alex dejo sus cosas, tomo su chaqueta y salió del hostal. 

Visito la plaza del pueblo, un pequeño museo, y la iglesia principal. Pregunto a sus habitantes sobre cómo era la vida nocturna, pregunta a la cual no hicieron buena cara, solo una persona le dijo que no había tal cosa en ese sitio y que mejor no la buscara. 

Después de un largo pero nutrido día Alex llego al hostal a las 7 de la noche, hora de la cena, ceno y se fue a su habitación. A eso de las 2 de la mañana tocaron su ventana, era como si le tiraran piedritas, Alex recordó algo sobre niños, solo se quejó y siguió durmiendo. A eso de las 3 nuevamente, Alex con algo de rabia se sentó en su cama de un solo impulso, miro la ventana y podía escuchar a los niños reírse, lo cual la enfureció mas, camino y abrió la ventana dispuesta a echar un par de gritos pero no había nadie. Todo está en soledad. 

Al día siguiente Alex se dispuso a cumplir con el itinerario del día, visitar un par de lugares, un restaurante famoso y volver al hostal a eso de las 7 pm, para la cena. 

Volvió la noche y con ella las travesuras de los niños, Alex se levantó y salió del hostal a eso de la 1 am se percató que efectivamente la vida nocturna no existía en ese sitio. 

Alex podía escuchar las risas de los niños, siguió el sonido hasta encontrarse de frente con el inicio del bosque, allí escucho que la llamaban por su nombre, Alex se asustó pero cuando se dio media vuelta se vio rodeada de bosque y niebla, ni rastro del pueblo o el hostal.

Han pasado 20 años y Alex no ha regresado a su casa. Nadie sabe dónde este, que fue de ella o la ubicación de ese lugar al que fue, o si continua con vida. La última ubicación de su celular mostraba que estaba en lo alto de la cordillera donde no hay nada ni nadie.

Se especula que fue un secuestro, que enloqueció, que se drogada, o que fue llevada por un ente diferente de este plano.


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