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Cuarto concurso de cuento corto: La oveja negra


La oveja negra

Le había prometido a la mona, que vengaría su muerte, que no dejaría que su muerte estuviera impune.
-Tamara ¿para dónde vas? -me pregunto mi madre
Observé su cuerpo escuálido sobre el sillón, decidí ignorarla y salir directamente a la fría calle, en las calles solo se veían los drogadictos y los indigentes andar sin rumbo alguno, doble en la esquina y ahí en el lote baldío, había un grupo de drogadictos, y buscando ahí a Andrés, lo encontré a punto de clavar en su brazo una jeringa pero antes de lo que pudiera hacer lo tome y lo arrastre hasta la cafetería que estaba a dos cuadras de allí.
La cafetería solo se encontraban 2 tipos de personas, policías y proxenetas, pero en un barrio como ese, nunca podría encontrar gente que se considere buena y las pocas personas buenas al llegar a ese lugar terminan corrompidas, rotas por completo, igual que sucedió con la mona. Hice sentar Andrés en una mesa y pedí un café.
-Tamara ¿Qué quieres? -me pregunta.
-quiero saber que le paso a mi hermana, quiero la verdad- le respondo
- ¿Cómo está tu madre? -me pregunta
-igual que tú, perdida en las drogas, espero que se muera rápido-le respondo
- ¿Por qué dices eso? -me pregunta
-por ustedes dos, la mona termino en ese mundo y por eso está muerta-le respondo
-te contare lo que paso y vas a dejar de culpar a la gente, bueno tal vez a mi-me dice
-mira, solo cuéntame y ya-le digo
la mona llego ese día llorando a mares, con una maleta al hombro y supe que había sucedido algo en casa, no teníamos a donde ir, así que nos hicimos debajo del puente, nos acomodamos como pudimos, hicimos una cama con un par de cartones, y nos acostamos a dormir, en medio de la noche encontré a la mona llorando otra vez y le pregunté ¿Qué le sucedía? Y me respondió que no quería ser la trampilla que no te deja avanzar y que no te deja salir de aquí, entonces le pregunte ¿Qué porque decía eso? Y me dijo que te había escuchado hablando por teléfono que tu dijiste que no habías podido aceptar la beca en la universidad porque tenias que seguir trabajando para poder mantenerla y hacer por ella lo que no pudiste hacer por tu madre, se sentía muy culpable, me dijo que era un estorbo total, estaba totalmente deprimida, luego que te escucho decir que hubieras querido otra familia y otra hermana, nos drogamos y me quede dormido, cuando me desperté la busque por donde estábamos cuando vi que se colgó del puente y su cuerpo aún seguía un poco tibio cuando la encontré”
¿me estás diciendo que fue por mi culpa que la mona se haya suicidado? -le pregunto
-eso y las drogas- me responde
-ella nunca se había drogado sino fuer por ti-lo acuso.
Me levanto rápidamente y salgo de la cafetería y corro hasta el puente en el que se colgó la mona, esto no puede ser culpa mía, siempre buscando culpable cuando la única siempre fui yo, noto que mis mejillas están mojadas, ni si quiera sabía que había empezado a llorar, como puedo amarro otra cuerda junto a la que aun yacía en el puente y sin más dejo que mis cuelguen sobre el vacío.
-mona mejor lugar y mejor manera de vengar tu muerte, no puedo creer que exista-dije al aire
Empiezo a sentir como me falta el aire, intento quedarme lo 
más quieta posible, no es justo con la mona de que luche por 
mi vida cuando yo no luche por su vida.

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