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Tercer Concurso de Cuento Corto: La Misión de Rostof y Palomo






La Misión de Rostof y Palomo

Issa Chelsrodt

El dinosaurio Rex de hermosa sonrisa, grandes dientes, ojos como avellanas y patas cortas llamado Rostof, en compañía de Blanco Palomo, un búho de ojos grandes, color dorado como el oro con pintas blancas; eran los encargados de resolver toda serie de conflictos sociales y existenciales de los habitantes del Planeta Tierra.

Provenientes de la galaxia Genius eran criaturas mitológicas y sorprendentes, bautizados como guardianes del caos por el gobernador (Papo: un mapache con ojo de cristal y piel de conejo) del lugar más pacífico y próspero del cosmos.

  • La Tierra se encuentra en serios problemas, los reyes se levantan entre reyes, los pueblos se dividen por murallas, la tierra llora las invasiones. ¡La enfermedad del Pollo los ha contaminado! –anunció Palomo a Rostof que estaba sentado leyendo un manuscrito

  • ¡Los milenios de paz han culminado!, debemos terminar con esa peste–afirmó con seriedad Rostof

El dinosaurio apretó el botón del plan X, pero los proyectos fueron fallidos desde entonces.

Los conflictos aumentaron, la humanidad había perdido su esperanza y esencia.

-Torpes nosotros, ¿No hallaremos la cura? –comentó con desilusión Palomo al ver los miles de rollos desechados sobre la mesa.

- ¡El Proyecto Z!

-Es para epidemias mortales. ¿Crees que es lo correcto? –pregunto Palomo con temor

-Debemos asumir el riesgo y descender en tierras terrícolas –afirmó su compañero

Al descender con sus trajes protectores, los guardianes insertaron en tierra la posible cura a la peste famosa por alborotar el gallinero. Su punto clave, el centro de la tierra, sitio que se había convertido en el campo de batalla. Luego de el hondo hueco que hicieron para insertar la cura, debían rociar con agua de manantial traída de Genius, única en su especie para activar el proyecto.

En cuestión de minutos, la siembra se convertiría en el árbol de la sabiduría. –Bienvenida Planti la Maceta, proyecto 050, ¿Conoce su misión? - preguntó Rostof

-Afirmativo, guardián

  • ¿No debería ser más grande? –susurró Palomo

  • La grandeza nos es grandeza por su abundancia y opulencia, sino por su capacidad de impacto en la vida de otros –respondió Planti

-Me disculpo por mi compañero, no quiso ser tan cruel –añadió Rostof-Sé que la maldad no habita en su corazón, solo se encuentra abrumado por estos terrestres – comento Planti -Necesitaré de su ayuda para cumplir mi objetivo

En ese momento, los batallones de los cuatro puntos cardinales se dieron cita en ese valle desértico, todos listos para la guerra.

- ¡Hoy cenaremos serpiente y pollo asado! –afirmo un líder guerrero del este -Posaré la cabeza de esa criatura en mi pared –comentó otro

Con las espadas ya sobre sus cabezas, cuellos, pellejos y plumas, se escuchó un clamor - ¡Es suficiente!, me muero –actuó como desahuciada dejando caer sus ramas y pasando de color verde a un café opaco

  • ¡Pobre plantita! –comentó uno de los soldados

-Es tan hermosa, ¡Traigan agua! –ordeno uno de los jefes del ejército del oeste

-Criaturas monstruosas, tengan estos escudos y abaniquen la planta –ordeno el líder del sur a Palomo y Rostof

Poco a poco, esos miles de hombres de pupilas rojas y aspecto demoniaco, poseídos por la peste del pollo fueron recibiendo la cura. Su misión ahora: salvar a la desvalida planta, quién luego de tanto show fue cediendo para que vieran un progreso de mejora en ella.

  • ¿Cómo puede una pera estar en medio de las manzanas? –pregunto Planti, rodeada de miles de espectadores esperando su recuperación

-No es posible –comento uno de los hombres al lado del dinosaurio

-Es una fruta, a pesar de su forma y color, ¿Puede estar en compañía de un banano, o un kiwi?

replicó Planti

-Sí es posible, pues todas pertenecen a una familia –exclamó otro de ellos con ímpetu

-Entonces, ¿Cómo pueden ustedes alzarse en armas? –agrego Planti

Desde entonces, las armas se trasformaron en herramientas de trabajo y no de batalla, Planti los acompaño hasta el fin de sus días convirtiéndose en un gran roble sobre la tierra sana y llena de paz; mientras que los guardianes fueron condecorados por la misión cumplida en el palacio del gobernador Papo.

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