Ir al contenido principal

Concurso de Cuento corto: La Paz se hace letra 20.17: Sueño universal


Sueño universal

Érase una vez, en un lugar no muy lejano existía un grupo muy adinerado y poderoso llamado Vermelho quien controlaba todas las ciudades a su alrededor excepto a una que creo un grupo de rebeldes y opositores llamado Azul.


En Vermelho, un niño tenía el sueño de acabar con las guerras, y se preguntaba porque las personas del grupo Azul peleaban contra ellos. Cuando se volvió adulto su familia fue asesinada; debido a esto decidió unirse a las filas de su ejército, pero en una de tantas batallas quedó atrapado y mal herido en un bosque lejos de su hogar; en ese momento sin ninguna esperanza de sobrevivir conoció a una niña de su misma edad del grupo Azul, quien decidió rescatarlo y además mostrarle las injusticias y la razón de su lucha como única opción para salir de la opresión impuesta por Vermelho.


Después de sentirse mejor él regresa a casa, reflexiona, habla con los suyos y se da cuenta de que, lo que la mujer dice es cierto. Así que decide abandonar su grupo y unirse a Azul. Él se enamora de esta mujer llamada Salomé; viven varios momentos felices; luego de un tiempo él le confiesa lo que siente por ella. Ahora las luchas tienen un toque distinto, pelean como pareja; pero al poco tiempo Salomé muere asesinada por Vermelho, creando en él un gran vacío en su corazón, siente que se ha quedado solo, que no vale la pena luchar, pero entre llanto y llanto, lágrimas y golpes al suelo, entre gritos y lamentos recuerda el propósito que se trazó cuando era un niño, así que decide retomarlo.


Emprende un viaje en el cual empieza a reunir a los mejores guerreros que conoce tanto del grupo Vermelho, como de Azul y de todas las ciudades dominadas por Vermelho, creando así el grupo Roxo, cuyo objetivo es destruir a ambos grupos, para traer consigo la anhelada paz. Roxo se consolida y comienza con ataques pequeños liberando a algunas ciudades gobernadas por Vermelho.


Un día se toparon con una ciudad remota, azotada por las guerras, ahí encontraron a un niño llamado Oliver, que lo había perdido todo, a su familia y demás seres queridos. Oliver les contó que él soñaba con acabar las guerras, Roxo le dijo que eso era lo que ellos estaban buscando y que la única forma de conseguirlo era mediante la guerra, que era acabando con las grandes potencias y todos los que se opusieran a ellos, a lo que él niño les respondió, siempre que sea necesario recurrir a la guerra para traer la paz, esa paz de la que hablan si se consigue solo será momentánea, porque siempre quedaran personas que lo pierdan todo, quienes les guardaran odio y rencor, e intentaran que los demás sientan lo mismo. A lo que ellos le respondieron entonces ¿qué si lo es? Oliver les dijo aún no lo sé, pero dedicare toda mi vida si es necesario para obtener una respuesta. Oliver fue adoptado por Roxo; aprendió todas las virtudes de cada uno de los guerreros que conformaban el grupo. Cuando fue lo suficientemente fuerte para valerse por sí mismo regreso a su ciudad.


Con el tiempo, Roxo liberó a todas las ciudades, pero empezaron a implantar cada vez más rigurosas reglas y quienes las irrumpían eran castigados con la pena de muerte.


Los ciudadanos quienes en un principio estaban contentos por su liberación ahora les guardaban temor.

Pero surgió un grupo de una remota ciudad liderado por Oliver, quienes fueron de ciudad en ciudad comunicando lo que para ellos era el significado de paz logrando así que todas las ciudades los siguieran, incluso las grandes potencias que estaban a poco tiempo de caer. Creando una alianza que luchó en contra de Roxo. Quienes al final fueron derrotados.

Unieron sus territorios y denominaron a este nuevo espacio nación y a Oliver como presidente. Quien seguiría guiándolos por el camino de la paz.

Al poco tiempo el rumor de esta unión se empezó a esparcir por otras regiones y cada vez eran más las ciudades que se aliaban para formar una nación, con el único objetivo de construir entre todos lo que llamamos PAZ.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Concurso Cuento corto: LA NEGRA CARLOTA

LA NEGRA CARLOTA Ahí viene! La negra Carlota que se pasea por la plaza, los chicos se vuelven locos por su cintura y su cadera. Pero mira que no ven lo que lleva por dentro, se siente triste, absolutamente sola, denigrada y sin dignidad aluna. Por qué todos los días, tiene que salir a vender su cuerpo, para poder mantener a sus ocho hijos. MARIA CUENTO

Carta al desamor: "Te extraño"

Te extraño (Autora: Martina) <<Me duele pensar que todo es pasajero, me duele aceptarlo, y en esa misma lógica, aceptar que un día te irás, seguirás tu vida y tendrás muchas risas sin mí, al lado de alguien que no esté tan remendado>> Recuerdo muy bien el momento en que leí eso. Cuando lo hice me di cuenta de que te amaba más de lo que antes creía hacerlo, añoré estar a tu lado en esos momentos y que lo hubieras dicho mirándome a los ojos; te habría abrazado tan fuerte como nunca lo hice y te habría besado como siempre quisiste que lo hiciera; te habría hecho sentir que para mí nunca iba a haber alguien más, que pasaba mis días con el temor de perderte, que a medida que compartíamos nuestros días y nuestras vidas, aunque fuera por momentos, empezaba a querer compartir contigo el resto de mis días, empezaba a querer entregarte toda mi vida, y ser completamente devota a ti. No debí hacerlo. Lo sé. Pero es imposible controlar lo que sientes y hacia quien lo...

Concurso de Cuento corto: La Paz se hace letra 20.17: LA ARAÑA QUE NO SABÍA TEJER LA TELARAÑA

LA ARAÑA QUE NO SABÍA TEJER LA TELARAÑA “ Un montón de circunstancias, me presionaron a elegir; cuenta me di entonces que empezaba a vivir” Cuentan los insectos que hace tiempo vivió una araña que dizque no sabía tejer su telaraña, porque según era muy testaruda, le decían “la araña sorda” a pesar de que oía, pero no escuchaba. Que era tan flaca como un asterisco puesto que llevaba una obligatoria dieta en lugares con muy pocos insectos de su gusto. Las arañas viejas, los caracoles, los gusanos, las grandes hormigas, intentaban aconsejarla de que buscara un lugar digno de su especie para llevar la dieta que se merecen las buenas arañas y sobre todo que aprender a tejer; pero ésta se negaba a escuchar y presuntuosamente les contestaba: “¿Qué van a saber ustedes de cómo tiene que vivir una araña como yo? ¿Acaso ignoran que la naturaleza me ha dotado con el instinto de cazadora?”, al parecer, era ella que no comprendía quién ignoraba tal asunto. Es tanto, que una...