Ir al contenido principal

Concurso de Cuento corto: La Paz se hace letra 20.17: La tragedia colombiana







La tragedia colombiana

El zonpi.


Como la guerra en el país de la canela acabo, las transferencias financieras y militares de las potencias extranjeras también lo hicieron. El país entero que antes se beneficiaba de los recursos caritativos generados por las tantas catástrofes humanas con raíces bélicas, busco desesperadamente nuevas economías, que permitieran mantener la burocracia y la procastinacion y la indiferencia los actos violentos y el derramamiento de sangre en términos legales. Cuando la economía de la guerra por fin terminaba su bonanza, entonces tuvimos tiempo de ver el sancocho de corrupción en que se había convertido el congreso y los más altos puestos. -¡que ni siquiera eran los más poderosos solo burdos títeres del control extranjero!-.

Cuando no fuimos capaces de nada -en 2016- y los niños y niñas que habían crecido sin un rasguño de la violencia, pensaron que todo fue un mal sueño (reminiscencias de algo lejano y turbio) fue algo como la maldición de los buendias. En 2017 Nos dimos cuenta de que todas las instituciones de todo el sistema estatal estaban corrompido por la corrupción a todos los niveles, empezando por nosotros mismos, el pueblo hasta los patricios. -Pero silencio; que si esto se riega, todas las mentiras de la madre patria se vendrían a bajo una por una, como un castillo de naipes-.

Dentro de esta coyuntura la única luz de brillantez eran los maestros y maestras, que durante esa dura época, intentaban liderar/liberar a las masas/mentes del control estatal - en las universidades, en las escuelas y, finalmente, en las calles en un precoz «paro», lugares que se habían convertido en tierras de aliento y esperanza en el futuro-. Pero simplemente la paz llego, el paro como medida de acción colectiva tuvo su efecto a medias, tal vez por su abuso de uso, ya no es la vieja confiable, solo vieja.
Ya no había nada que hacer. todos creíamos que se había acabado todo el sufrimiento humano, buscamos bajo cada piedra y si, efectivamente, las cosas estaban en paz con las otras cosas. Todo tenía una especie de estúpido aire de solemne y los pelaos y pelas cantaban a son de paz.

Ya no te sacrificas por la patria, no sientes la necesidad de dar tu vida por algo superior que el propio culto del individuo. Son tiempos duros, ahora nos abandonamos a nuestro egoísmo natural, sin grandes consignas; por el momento busca ser el héroe de su propia vida: tomate selfis con caras sublimes y haciendo cosas, así tendrás una imagen tuya con gran valor moral y seductor que te pueda consolar del vacío de un verdadero líder.

Ahora es la paz el sector que más recursos absorbe de la sociedad, una pacificación de la economía; «la guerra (…) que arrastra al hombre a superarse a sí mismo» (p.205).1 Nos dejó realmente fríos cuando acabo, pensábamos, cuando jóvenes (por allá en la década de los 2010s), que íbamos a salvar –no el mundo, pero si…- nuestras vidas con protocolos de educación, planes quinquenales de transporte, documentos sobre cambio climático, en fin, con burocratización a todos los niveles. La paz nos condenó a una vida llena de vacíos ideales. Sin sueños, sin superación. Solo eso, paz sosa.

Se me puede acusar de pesimista, o realista, solo soy defensor de la consigna: “el remedio es peor que la enfermedad”, la guerra es la enfermedad que nos ha permitido progresar, ¿Quién hará el progreso de otra forma, vos? ¿Por qué crees que las películas de acción se acaban justo después de la gran guerra? (porque no hay nada más, después de ella queda solo una vida aburrida y serena. Eso es todo).



  1. Durkheim, É. (1989). Alemania por encima de todo. en Reis, 45 P. 199-228.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Concurso Cuento corto: LA NEGRA CARLOTA

LA NEGRA CARLOTA Ahí viene! La negra Carlota que se pasea por la plaza, los chicos se vuelven locos por su cintura y su cadera. Pero mira que no ven lo que lleva por dentro, se siente triste, absolutamente sola, denigrada y sin dignidad aluna. Por qué todos los días, tiene que salir a vender su cuerpo, para poder mantener a sus ocho hijos. MARIA CUENTO

VIII concurso del cuento corto, ¿NO SABES DE SEBAS?

 ¿ NO SABES DE SEBAS? Toda las comodidades posibles su familia le entregó, vistió bonito bajo la luna y fresco bajo el sol, no le gustaba la lluvia y se quejaba del calor; la primera su cabello despeinó, la segunda excesiva transpiración le brindó. Estudió, entrenó y trabajó, pero nada de eso le gustó. Sus parientes le enseñaron lo bueno y lo malo él escogió. Una amistad le presentó la calle y eso sí que le encantó. Conoció una amiga nueva y con ella se quedó, fue un cambio abismal; pasó de su casa a un callejón. La ese se agrandó, ahora se cree un dios, dejó de ver por ojos ajenos y de todo se adueñó. Venía de la nada, pero iba por todo. Las caricias de su madre jamás las aceptó, las de su abuela siempre las ignoró, y los consejos de sus tíos nunca los escuchó. Hasta los quince años de su casa no salió. Si un día quiso aquellos zapatos; mami se los compró Quería estar a la moda; papi lo vistió. Como la e, salió de noche sin saber para dónde fue, vistiendo de negro desde la cabe...

VII Concurso del cuento corto, MI GRAN AMIGO EL SICARIO

  Alex es un niño de tan solo nueve años, juega todas las tardes en su bicicleta con sus amigos en el parque de sol a sol. Viven de lo que su madre consigue algo escaso, pero con amor. Su madre trabaja de casa en casa, deja a su niño en la escuela, rumbo a la odisea, camino al apuro de tenerle en la mesa un buen manjar, estregando, estregando Teresa quiere que su niño vea ese esfuerzo, el de trabajar.   Ya es mediodía, Alex sale de la escuela con amigos y sonrisas a sus casas van a dar, llega a la suya encontrando a mamá con un buen plato de comida que se sientan a disfrutar.   El reloj marca las cuatro, una tarde agradable, Alex llega al parque donde se encuentran sus amigos, juegan, se divierten. Se pone dichoso al ver llegar a su mejor amigo, ¡hola! Juan, mi parcero como vas, crecieron juntos en el barrio, desde muy chicos se hicieron hermanos. Alex y Juan junto a los parceros, salen en las tardes todos los días a contarse historias y a olvidarse de su realidad...