Ir al contenido principal

VIII concurso del cuento, LA VEZ QUE TE CONOCÍ

La vez que te conocí


Aquella noche, el cielo amenazaba con una gran tormenta. María Alejandra caminaba de regreso a su casa ya que había estado en la iglesia, el cual era su lugar favorito en el que encontraba paz y tranquilidad. Ella estaba un poco cansada porque en la mañana había asistido a la universidad, así que apresuró el paso para llegar a descansar a su casa y tomar una buena taza de café. De un momento a otro escuchó un grito fuerte y se giró para mirar qué había pasado.


Al girarse se encontró con la gran sorpresa de ver un joven muy atractivo el cual le dijo “espera por favor”, María Alejandra se sentía demasiado sorprendida ya que no sabía qué necesitaba aquel joven, así que decidió responderle, y le dijo, “¿Te conozco?” A lo cual él respondió: “No, pero te vi salir de la iglesia y no podía creer haber visto una joven tan hermosa”. María Alejandra al escuchar esto no pudo evitar sonrojarse y no sabía qué decir.


Después de quedar impactada por lo que le había dicho este joven se quedó corta de palabras y el joven procedió a decirle, “¿Sabes algo? También soy de la iglesia y otra de las razones por la cual te llamé es porque soy nuevo en la ciudad y quiero congregarme en la sede de este lugar”. María Alejandra al escuchar esto quedó impactada, aquel joven tan guapo iba a asistir a la misma iglesia de ella y en su mente pensó, “No sé por qué pero creo que acabo de sentir lo que es amor a primera vista”.


Pasaron los días, y por motivos de estudio María Alejandra no había podido ir a la iglesia. Se sentía un poco mal por no poder asistir a su lugar de paz, pero este joven consiguió su número de teléfono y cada día sin verla en la iglesia le hacía llegar un mensaje de amor, y le recordaba que la extrañaba y que ya quería verla. También enviaba a su casa regalos junto con cartas de amor donde se expresaba de una manera tan bonita que María Alejandra sentía que este joven de aquella noche le estaba gustando cada día más y más.


Al finalizar la semana, el día sábado, María Alejandra ya pudo ir a la iglesia. Cuando entró, miró al mismo joven de aquella noche. María Alejandra no sabía qué hacer.  automáticamente no pudo evitar sonreír; su corazón latía aceleradamente y cuando pensó que él venía a saludarla, se dio cuenta que estaba acompañado con su familia y claramente su pareja. Esa sonrisa que había salido tan espontáneamente de un momento a otro se borró...


En ese momento María Alejandra tenía muchos sentimientos encontrados. Por su mente pasaban mil cosas y se preguntaba: ¿Cómo alguien con pareja y un hogar se atrevió a hablarme de la manera en la cual lo hizo? Las lágrimas comenzaron a brotar fácilmente y lo único que pudo hacer fue salir de la iglesia, de ese lugar tan hermoso de paz. María Alejandra salió corriendo y de repente escuchó una voz como la de aquella noche. Era él, esa persona que le había causado tanto dolor en tan solo cuestión de minutos, quien se atrevió a buscarla nuevamente, María Alejandra estaba llena de ira y le dijo:

— ¿Qué quieres, dañarme más con tus mentiras?

El respondió:

—Déjame explicarte, por favor.

María Alejandra estaba tan dolida, pero reconoció que tenía tanto valor como mujer que no quería saber nada de él. Lo último que le dijo fue:

—Esto contigo solo se quedará en la vez que te conocí porque no quiero saber nada más

de ti. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Concurso Cuento corto: LA NEGRA CARLOTA

LA NEGRA CARLOTA Ahí viene! La negra Carlota que se pasea por la plaza, los chicos se vuelven locos por su cintura y su cadera. Pero mira que no ven lo que lleva por dentro, se siente triste, absolutamente sola, denigrada y sin dignidad aluna. Por qué todos los días, tiene que salir a vender su cuerpo, para poder mantener a sus ocho hijos. MARIA CUENTO

BiblioExperiencia: Manuel López Izquierdo: el escritor del futuro

Leidy Xiomara Ponce Castillo Autora: Leidy Xiomara Ponce Castillo Estudiante Es un poco confuso lo que enocasiones se le ocurre a los hombres. Unos creen que con el hecho de madurar indican sabiduría. ¡Qué error! La gente se pone más tonta porque esconde al niño para sacar al hombre Lexi P11 Esta frase podría definir la vida e historia de Manuel López Izquierdo; aunque nadie hubiera dado un centavo por él, es hoy por hoy un escritor de cuentos infantiles. Sus libros desde hace poco han logrado introducirse en muchos hogares de nuestro país, y piensa extenderse en otros países como Chile, Ecuador y México. Manuel López Izquierdo un hombre que desde hace 48 años habita este planeta con el fin de disfrutarlo; apasionado por la vida y por todo lo que está a su alrededor, le encanta escribirle a la muerte, al anciano que estuvo y ya no está, a las mujeres y su profundo sexto sentido, a la sociedad, la naturaleza, al canto de las aves y hasta al r...

VII Concurso del cuento corto, MI GRAN AMIGO EL SICARIO

  Alex es un niño de tan solo nueve años, juega todas las tardes en su bicicleta con sus amigos en el parque de sol a sol. Viven de lo que su madre consigue algo escaso, pero con amor. Su madre trabaja de casa en casa, deja a su niño en la escuela, rumbo a la odisea, camino al apuro de tenerle en la mesa un buen manjar, estregando, estregando Teresa quiere que su niño vea ese esfuerzo, el de trabajar.   Ya es mediodía, Alex sale de la escuela con amigos y sonrisas a sus casas van a dar, llega a la suya encontrando a mamá con un buen plato de comida que se sientan a disfrutar.   El reloj marca las cuatro, una tarde agradable, Alex llega al parque donde se encuentran sus amigos, juegan, se divierten. Se pone dichoso al ver llegar a su mejor amigo, ¡hola! Juan, mi parcero como vas, crecieron juntos en el barrio, desde muy chicos se hicieron hermanos. Alex y Juan junto a los parceros, salen en las tardes todos los días a contarse historias y a olvidarse de su realidad...