Ir al contenido principal

Carta al desamor: "Explicaciones a un maniquí"


Amor, Anti San Valentín, Concurso Las cartas al desamor, Desamor, División de Bibliotecas, Estudiantes Universitarios, Univalle,


Explicaciones a un maniquí
(¿What is the area of a circle if its radius equals two?)


No olvidare la primera vez que te vi. Seguramente tu no recuerdas una mañana tan común pero para mi fue un día extraordinario, sin tu súbita aparición nunca hubiese aprendido la distancia que hay entre las tripas, entre ellas el corazón, y la cabeza, supuesto centro de la razón. Eras entonces para mi lo que yo siempre seré para ti, menos que nada, pero aun así lograste explicarme sin palabras lo que siente un agarofobico demente al borde de un risco, vació en el estomago por el miedo a caer y alegría en el resto del cuerpo ante la posibilidad de volar, aunque sea por un corto instante. Detesto escribir esto, casi tanto como odio tener que admitir el poco control que tengo sobre mi cuerpo. Mis piernas tiemblan y mi corazón se acelera con solo verte, soy un pez indefenso suplicando por el oxigeno de tu sonrisa en las riveras de tu presencia. Se que cuando nos conocimos creías tener un amor y yo aun cargaba con el peso del pasado pero ¿de verdad era tan difícil creer lo que te decía? Escribiendo poesía soy un simple aficionado pero hasta un ciego se habría percatado de la evidente verdad: desde el momento en que te vi me tuviste atrapado. Significa eso que creo en el amor a primera vista? Claro que no, mi cabeza no puede creer que tal quimera exista, pero mi cuerpo dice todo lo contrario, te bastaría poner una mano en mi pecho para entender porque es tan confuso todo lo que hago, debo lidiar con una contradicción titanica, te bastó acercarte un poco a mi para dejarme los cables trocados. Recuerdo también la primera vez que escribí algo para ti, no tenia en mente conmoverte, ni siquiera esperaba que te gustara, pero debía comunicarte de alguna forma que la fiebre del insomnio estaba incinerando los cimientos de mi cordura. Loco, no hay mejor adjetivo para todo lo que paso por mi cabeza mientras buscaba en los rincones olvidados de mi alma el valor que necesitaba para mirarte a los ojos, y contarte con sonido lo que a diario el espejo te grita con luz: sos una de las mas bellas creaciones del caos, o el destino, o Dios, no importa como quieras llamarlo. Fue difícil decirle esto a una persona que apenas conocía, fue aun mas difícil ver cuan poco te importo y tener que seguirte, hablándole a tu espalda, tratando de explicar con palabras atolondradas que solo era un chico confundido tratando de averiguar si tenia lo necesario para ganarse el cariño de un ángel sin alas. Todo lo que escribí después fue un intento por explicarte lo mismo, pero no sirvió de nada. Aun soy bastante joven, lo se, seguramente alguien mas viejo opinaría que las decepciones que he tenido parecerían pequeñas si las pudiera comparar con las que probablemente vendrán en el futuro, pero ya he tenido la oportunidad de experimentar el desamor y no veo ninguna diferencia con lo que siento ahora. La misma sensación, el mismo suplicio, la certeza de tener toneladas de cariño guardadas en el pecho esperando ser entregadas a alguien que no las quiere, obstruyendo la respiración, asfixiando la esperanza. Sea como sea aprecio lo que siento ahora y no me arrepiento de lo que te dije, tus ojos son dos agujeros negros y yo un viajero perdido en tu horizonte de sucesos, un astronauta sin traje soportando la radiación de cuerpo blanco que emites al despegar los labios, feliz de haber caído en ese poso, deseoso de ver desnuda el alma de la singularidad que posee el poder de detener el tiempo. Es una lastima, todo tendrá que morir en el vacio, pero de todas formas repetiré algo mas, esperando sin esperanza que este texto llegue de alguna forma hasta ti. “Compro las boletas con poesía para en tu corazón llenar aforo, e imaginar que no estoy loco, aunque se que un “nosotros” solo puede ser fantasía.”

¿What is the area of a circle if its radius equals two?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Concurso Cuento corto: LA NEGRA CARLOTA

LA NEGRA CARLOTA Ahí viene! La negra Carlota que se pasea por la plaza, los chicos se vuelven locos por su cintura y su cadera. Pero mira que no ven lo que lleva por dentro, se siente triste, absolutamente sola, denigrada y sin dignidad aluna. Por qué todos los días, tiene que salir a vender su cuerpo, para poder mantener a sus ocho hijos. MARIA CUENTO

Carta al desamor: "Te extraño"

Te extraño (Autora: Martina) <<Me duele pensar que todo es pasajero, me duele aceptarlo, y en esa misma lógica, aceptar que un día te irás, seguirás tu vida y tendrás muchas risas sin mí, al lado de alguien que no esté tan remendado>> Recuerdo muy bien el momento en que leí eso. Cuando lo hice me di cuenta de que te amaba más de lo que antes creía hacerlo, añoré estar a tu lado en esos momentos y que lo hubieras dicho mirándome a los ojos; te habría abrazado tan fuerte como nunca lo hice y te habría besado como siempre quisiste que lo hiciera; te habría hecho sentir que para mí nunca iba a haber alguien más, que pasaba mis días con el temor de perderte, que a medida que compartíamos nuestros días y nuestras vidas, aunque fuera por momentos, empezaba a querer compartir contigo el resto de mis días, empezaba a querer entregarte toda mi vida, y ser completamente devota a ti. No debí hacerlo. Lo sé. Pero es imposible controlar lo que sientes y hacia quien lo...

Concurso de Cuento corto: La Paz se hace letra 20.17: LA ARAÑA QUE NO SABÍA TEJER LA TELARAÑA

LA ARAÑA QUE NO SABÍA TEJER LA TELARAÑA “ Un montón de circunstancias, me presionaron a elegir; cuenta me di entonces que empezaba a vivir” Cuentan los insectos que hace tiempo vivió una araña que dizque no sabía tejer su telaraña, porque según era muy testaruda, le decían “la araña sorda” a pesar de que oía, pero no escuchaba. Que era tan flaca como un asterisco puesto que llevaba una obligatoria dieta en lugares con muy pocos insectos de su gusto. Las arañas viejas, los caracoles, los gusanos, las grandes hormigas, intentaban aconsejarla de que buscara un lugar digno de su especie para llevar la dieta que se merecen las buenas arañas y sobre todo que aprender a tejer; pero ésta se negaba a escuchar y presuntuosamente les contestaba: “¿Qué van a saber ustedes de cómo tiene que vivir una araña como yo? ¿Acaso ignoran que la naturaleza me ha dotado con el instinto de cazadora?”, al parecer, era ella que no comprendía quién ignoraba tal asunto. Es tanto, que una...