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VI Concurso de Cuento Corto: CONSPIRACIÓN



Corría el mes de noviembre cuando Alfonso Bolaños se embarcó en el partido real comunista como voluntario, ese día como lo van hacer otros a lo largo de su carrera política, representó uno de los episodios más azarosos que según diría después iluminaron el destino que la historia le había concedido. En pocos años alcanzó altos puestos de dirección, obtuvo las mejores notas de su programa en economía y eso le permitía utilizar los números en escenarios donde los Políticos preferían usar discursos llenos de hipérboles con tonos entre atemorizante y cordial tocando con el soborno, en ese ambiente en el que el público pertenecía a las clases más bajas de la sociedad, acostumbrados a los discursos que al final prometieran cumplir con la providencia que tanto anhelaban y significaba el sentido de todos sus deseos, este hablaba y lo hacía con tal decisión que únicamente fue capaz de llevarlo a término por sus desvergonzadas convicciones.


A cabo de despertar y leo esto que encontré en mi jean, seguro lo escribí en un ataque de pánico, tengo que entregar el informe al periódico y todavía no he encontrado la forma de terminar mi artículo sobre el Presidente. Hoy tengo que entrevistarme con Melisa y no puedo llegar tarde. ÉL y Melisa ya habían sostenido reuniones clandestinas en donde ella ofrecía información del Gobierno Federal y así habían estrechado grandes acuerdos sobre los turbios movimientos de los altos dignatarios, esta vez habían ofrecido una información que implicaba la cabeza mayor de todo el Gobierno.



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