Ir al contenido principal

Concurso de Cuento corto: La Paz se hace letra 20.17 : CRÓNICA DE UNA BRUJA




CRONICA DE UNA BRUJA

Siempre quise escribir. Pero ese don no me fue dado. Por más que tratara de hacerlo, terminaba escribiendo incoherencias que nunca nadie entendería; Pero es de humanos seguir intentando. Tratando de atar al papel criaturas místicas, mágicas y antiguas recurrí a los libros, pero lo que encontré, me causo gracia y hasta un poco de indignación. Pobres criaturas, pobres brujas, fueron juzgadas por tener dones que la mayoría no tenia, fueron condenadas por ser diferentes. Pero en aquella pequeña ciudad donde la magia no era un mito, el tema no despertaba otra cosa más que temor. Incluso llegué a ver rostros palidecer de asombro al escuchar la palabra brujería mientras limpiaba las mesas del restaurante donde trabajaba. Sus palabras llenas de repudio me alertaban, pero no podía dejar de pensar en el miedo que sentía la ciudad, y eso despertó mi curiosidad por completo, me dije: - ¡eso es! Haré la crónica de una bruja, en retribución a todas las falsedades que se han dicho sobre ellas–. Creo que de alguna forma me sentí identificada. Buscando material en las pequeñas bibliotecas, noté la presencia de alguien, me miraba desde un escombro de libros, tratando de no ser descubierto. No hay nada que me moleste mas que ser vigilada, así que me acerqué con la intención de detener la situación, pero en cuanto me acercaba, su rostro se hizo más claro -lo he visto antes, estoy segura - Pensé; y en un mínimo esfuerzo por recordar, lo ví, en la aquella biblioteca y en esa otra, en todas, para ser más exacta.

– ¿Por qué me persigues? – Pregunté cortante

– No te persigo – respondió él desafiante – solo es una coincidencia.

– Una coincidencia bastante persistente...

–Accidentalmente revisé los libros que prestaste.

Mi expresión se tornó furiosa -Te lo advierto aléjate o te denunciaré- Dije con la convicción de hacerlo desaparecer yo misma, la policía no era una opción viable para una indocumentada como yo.

–Tengo documentos que te podrían interesar –Dijo tratando de atenuar la situación –mi familia ha heredado los diarios de unas mujeres acusadas de brujería, me interesa le tema y eres la primer persona que he conocido tan interesada en el tema. Guardé silencio un momento mientras él seguía sonriendo despreocupadamente –Está bien, sería muy útil – contesté, después de todo solo tengo que desaparecer todo si sale mal. –Mucho gusto, soy David. Estudio literatura

–Soy Isis.


Acordamos reunirnos frecuentemente en la biblioteca principal, para revisar los libros que él llevaba. David realmente no era ningún acosador, solo le apasionaba el tema y en una ocasión oyó una de mis auto reflexiones en voz alta. Él se la pasaba escribiendo mientras yo me perdía entre la información de los libros y los diarios, entonces 3 minutos se convirtieron en 3 meses. David corregía insistentemente mi historia cuando no concordaba con la información de los libros, yo cambiaba las fechas y acontecimientos donde los libros se equivocaban. Entonces me propuso escribir una novela, de esta forma tendría mayor libertad para escribir y después de mucha discusión terminé aceptando. Así que cambié el nombre del personaje principal, Hécate se llamó. Tuvimos grandes discusiones por la historia, porque según él, no era justo lo que hacía con los humanos en la novela; no era mi intención hacerlos ver como “los malos”, realmente no creo que se tratara de eso, un lado bueno y uno malo, solo eran formas de vivir; pero son cosas que simplemente él no entendería.


Las brujas como Hécate, llevaban en su sangre la hechicería y esconderla resultaba atroz para su ser. Pero ella no era la única; otras debían saciar su instinto matando animales para comer; otras solo podían lograrlo alimentándose de humanos. Comprendo que fueran perseguidas, pero ¿no es lo mismo que hacemos para sobrevivir? Lo importante aquí es vivir ¿entonces porque es un pecado tan grande ser bruja?

Mis preguntas le revelaron cosas que no encontraría en ningún libro. Al final terminé escribiendo la crónica más real jamás hecha; entendible, pero que nunca nadie leerá, porque desaparecerá en silencio junto a su dueña.

En este oscuro encierro nada cambió y lo último que recuerdo fueron las últimas palabras de aquel literato:

– Adiós, Hécate.


MIA-K

Comentarios

Entradas populares de este blog

Concurso Cuento corto: LA NEGRA CARLOTA

LA NEGRA CARLOTA Ahí viene! La negra Carlota que se pasea por la plaza, los chicos se vuelven locos por su cintura y su cadera. Pero mira que no ven lo que lleva por dentro, se siente triste, absolutamente sola, denigrada y sin dignidad aluna. Por qué todos los días, tiene que salir a vender su cuerpo, para poder mantener a sus ocho hijos. MARIA CUENTO

BiblioExperiencia: Manuel López Izquierdo: el escritor del futuro

Leidy Xiomara Ponce Castillo Autora: Leidy Xiomara Ponce Castillo Estudiante Es un poco confuso lo que enocasiones se le ocurre a los hombres. Unos creen que con el hecho de madurar indican sabiduría. ¡Qué error! La gente se pone más tonta porque esconde al niño para sacar al hombre Lexi P11 Esta frase podría definir la vida e historia de Manuel López Izquierdo; aunque nadie hubiera dado un centavo por él, es hoy por hoy un escritor de cuentos infantiles. Sus libros desde hace poco han logrado introducirse en muchos hogares de nuestro país, y piensa extenderse en otros países como Chile, Ecuador y México. Manuel López Izquierdo un hombre que desde hace 48 años habita este planeta con el fin de disfrutarlo; apasionado por la vida y por todo lo que está a su alrededor, le encanta escribirle a la muerte, al anciano que estuvo y ya no está, a las mujeres y su profundo sexto sentido, a la sociedad, la naturaleza, al canto de las aves y hasta al r...

VII Concurso del cuento corto, MI GRAN AMIGO EL SICARIO

  Alex es un niño de tan solo nueve años, juega todas las tardes en su bicicleta con sus amigos en el parque de sol a sol. Viven de lo que su madre consigue algo escaso, pero con amor. Su madre trabaja de casa en casa, deja a su niño en la escuela, rumbo a la odisea, camino al apuro de tenerle en la mesa un buen manjar, estregando, estregando Teresa quiere que su niño vea ese esfuerzo, el de trabajar.   Ya es mediodía, Alex sale de la escuela con amigos y sonrisas a sus casas van a dar, llega a la suya encontrando a mamá con un buen plato de comida que se sientan a disfrutar.   El reloj marca las cuatro, una tarde agradable, Alex llega al parque donde se encuentran sus amigos, juegan, se divierten. Se pone dichoso al ver llegar a su mejor amigo, ¡hola! Juan, mi parcero como vas, crecieron juntos en el barrio, desde muy chicos se hicieron hermanos. Alex y Juan junto a los parceros, salen en las tardes todos los días a contarse historias y a olvidarse de su realidad...