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Quinto Concurso de Cuento Corto: Melodías en tu mente


Melodías en tu mente


Desde la ventana de la cafetería se puede ver caer la lluvia y una oscuridad que llena la mente de recuerdos, recuerdos que hacen que la vida parezca tener un límite e instantes que vienen y van, ¿cómo podre olvidarlo para siempre?, se pregunta Jane cada vez que esos recuerdos llegan a su mente. De camino al estudio donde trabaja como Ingeniera de sonido, ve como los árboles se mueven sin cesar en dirección del viento; pensando que siente el árbol cuando una de sus hojas cae al suelo, como esa pequeña parte de él se desgarrada y se desvanece de forma tan simple como si fuese un recuerdo que quisiese olvidar.

 

Para Jane cada melodía que logra escuchar en el estudio de grabación le llena el alma, la hace creer que todo va a mejorar y que no sentirá más dolor. Ahí es cuando se viene a su mente aquella tarde donde vio por primera vez a Lee, un auténtico hombre que la deslumbro a primera vista y no podía parar de mirar desde lejos cuando bebía su taza de café, en una mesa situada en un rincón de la cafetería cerca de la ventana con vista al centro de la ciudad; desde aquella vez Jane frecuentaba la cafetería siempre a la misma hora para poder lograr ver al hombre. Pasaron meses y seguía visitando el lugar, aquel hombre siempre estaba ahí pero nunca se fijaba en ella, ni siquiera sus ojos se lograban cruzar, tampoco se tropezaban por accidente o algo parecido que fuera el destino.

 

Se había programado una grabación de piano en el estudio donde trabaja Jane, cuando ella vio al pianista se sorprendió, sucedió que era Lee, en ese instante se conocieron y entablaron una relación laboral. Desde entonces, Jane fue la encargada de todos los eventos y grabaciones, esto hizo que se volvieran más cercanos formando una amistad que se fortaleció con el paso del tiempo, apoyándose el uno al otro y animándose en los momentos difíciles pero los sentimientos de Jane crecían estando cerca de él. Ella sabía que era un amor unilateral, al igual que sabía que sus sentimientos tenían que ser ocultados debido a que Lee la veía con otros ojos, ojos de amistad y agradecimiento.

 

Lee era un gran hombre y un talentoso pianista, pero también un hombre lleno de secretos que no quería sacar a la luz y tratar de no recordar detalles que lo lastimaran. Lee tuvo un amor tan intenso en su vida, un amor que lo llevo hacer cosas para estar junto a él, pero ese amor lo lastimo, lo torturo y lo hizo débil, hasta que llego el fin con la ausencia de esa persona que ya no podía estar con él, a causa de esto Lee sentía culpa y se sentía destruido desde aquel día que falleció Julia, su gran amor. Julia era una compositora que conoció Lee durante su proceso en la música, se enamorando profundamente y pasaron por muy buenos momentos, pero los padres de ella no permitieron su unión, así que la obligaron a casarse con otro hombre y debido a eso Julia se suicidó. Por tal motivo, Lee no paraba de culparse desde aquel día porque no estuvo al lado de ella protegiéndola y no pudo salvarla, entonces fue así como busco consuelo en cada melodía que tocaba en su piano.

 

Una mañana Jane recibió una carta, en el momento que la leyó salió deprisa en busca de Lee, pero cuando llego era demasiado tarde, encontró a Lee extendido en el suelo, muerto. Aquella carta que Jane recibió fue escrita por Lee donde le contaba todo lo sucedido con Julia y las razones por las que había tomado esa decisión, también dejaba la ubicación del lugar el mismo donde había muerto Julia. Jane estaba desconsolada y lloraba arrepentida de no haber llegado a tiempo para evitar la tragedia. Durante un tiempo creía que la solución para no sentir más dolor por lo ocurrido seria olvidar todos los recuerdos de Lee, pero después de escuchar cada melodía que la hacían recordarlo de nuevo, no quiso olvidar y dijo: quiero recordar, aunque me duela.

 

                                    Escrito por: S.J Kiaran


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