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Quinto Concurso de Cuento Corto: TORTA DE CHOCOLATE

 


 

Desde antiguas generaciones se ha dejado el legado de la fabricación de las mejores tortas en mi familia. Las tortas son tradicionales para nosotros. Se dice que la primera versión del pastel de chocolate tiene una historia muy triste, pues la receta la inventó mi tatarabuela en honor a su amor imposible: Antonio. Él era un hombre guapo. Mi tatarabuela no dudó en caer ante tales corpulentos hombros; cabello rizado; ojos marrones, lugar donde mi tatarabuela se quería quedar por siempre y por supuesto, su piel oscura que contrastaba perfectamente con el rosa de sus labios. Era un amor correspondido que desdichadamente no se pudo consumar debido al matrimonio arreglado que le impusieron a mi tatarabuela. Como ella no podía parar de pensar en él decidió crear un recuerdo y la mejor manera era haciendo lo que más le gustaba: amasar y decorar tortas. Se dice que esta torta quedó deleitable debido algunos ingredientes secretos que ella mezclaba, hablando de ingredientes se debe destacar el chocolate pues es el componente principal de la sabrosa obra de arte y la fiel representación del color de la piel de su amado. Pues así era él: dulce y de color. Se lamentaba mucho que en aquellas épocas hubiera mucho racismo. No entendía porqué la sociedad no aceptaba su amor como si al corazón le importan esos detalles.

 

Mi tatarabuela no era feliz con su esposo debido a que no sentía nada por él, sin embargo tenía que comportarse como esposa, no había más remedio. De esa manera nacieron cuatro hijas: Rosario, Eloisa, Rosa y Luisa a las cuales las crió con todo el amor del mundo y les enseñó el arte de la repostería. Las cuatro hermanas eran conocidas por hacer y vender las tortas de chocolate, estas se vendían de una manera vertiginosa. Todo el mundo las contrataba a la hora de reuniones familiares y fiestas. La gente se preguntaba qué es lo que echaban para que quedaran deliciosas porque aunque había muchos pasteleros ninguno preparaba las tortas como las hermanas Barrera.

 

El tiempo pasaba y las hermanas se casaron. De la unión de Rosario y Matías nació Teresa, mi abuela. Ella también nació dotada para hacer tortas y al igual que mi tatarabuela tuvo una experiencia dolorosa la cual le ayudó a utilizar un ingrediente más para mejorar la receta de la torta de chocolate. Mi abuela tuvo un matrimonio feliz y cuatro hijas de recompensa. Todo era felicidad hasta que un día lluvioso de elecciones junto con la guerra absurda entre liberales y conservadores acabó con la vida de mi abuelo. Esta historia sangrienta inspiró a mi abuela a echar mermelada de mora hecha por ella misma y otro ingrediente secreto a la famosa torta de chocolate. La mermelada representaba toda la sangre que se derramó. La mora le dio un sabor agridulce a la torta, simbolizaba el amargo momento de la viudez y soledad. Esta nueva creación fue un éxito total y se vendió de inmediato.

 

Así pues, la torta de chocolate es más que un simple postre, contiene historias de toda una generación de familia. Cuando le pregunté a mi abuela cuáles eran los ingredientes secretos pensé que no me los iba a decir, por algo eran secretos. Sin embargo, me respondió diciendo que cuando se habla de ingredientes secretos se refieren a los sentimientos involucrados, me dijo que toda obra de arte nace de los más puros sentimientos debido a que somos seres sensibles y tanto las connotaciones positivas como negativas nos afectan. En el caso de la tatarabuela los ingredientes secretos que ella usó fueron los suspiros y el anhelo de un amor que no pudo ser y en su caso usó los sentimientos de dolor y tristeza tras la muerte de su esposo. Sentimientos opuestos que crearon una delicia local. Me dijo que cuando encuentre al amor lo entendería y según mi destino estaría obligada a agregar un nuevo ingrediente a la tan placentera torta de chocolate.

-Alessandra D.-



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