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Cuarto concurso de cuento corto: Y…¿Dónde están los Demonios?





Y…¿Dónde están los Demonios?

Han pasado tres semanas desde que me atraparon aquí, no se desde hace cuanto tiempo estan estos tres en la habitación, no hacen nada más que discutir entre ellos y me tienen harto, debe haber una forma de salir de aquí, tal vez ellos sientan lo mismo, vale la pena preguntar ¿no?

-Bueno y entonces... ¿cómo vamos a salir de aquí? Tantos días encerrado en esta caja han hecho que extrañe incluso ver la luz del sol - les digo lo más amable que puedo.

-No estoy seguro - responde Alex - no hay ventanas como para escapar por ahí...

-¿Para qué las ventanas? - dice Carla con una sonrisa de oreja a oreja - sólo debemos seducir al que entre y convencerlo de que nos ayude.

-Como sí fuera tan fácil Carla - responde Joel casi susurrando para sí- solo el que trae la comida entra aquí y además nos trata como perros.

-Joel tiene razón Carla, hay mejores opciones que eso. Podríamos intentar quitarle las llaves, ¿no creen? - espero con esto se les ocurra algo - además no parece muy difícil las tiene siempre visibles.

-Vale, vale - responde Carla desinteresada - entonces solo dejémoslo inconsciente, le quitamos las llaves, lo encerramos aquí y listo.

Pierdo tiempo preguntándoles, nunca llegarán a estar de acuerdo, el único que ve las cosas de manera lógica es Joel, ojalá él me ayude.

-Joel, ¿cómo podríamos quitarle las llaves al guarda?

-Lo más fácil es quitarle las llaves, el problema es lograr salir de estas instalaciones.

-El patio principal no queda tan lejos de aquí, podemos atravesarlo para llegar hasta la reja principal ¿no?

-¿y dicen que mis planes son difíciles? ¡ja!... ahora pienso que mi plan es el más fácil.

-Una cosa es ser fácil y otra ser estúpida Carla, el salir de aquí a besos y abrazos no funcionará en ningún lado, más cuando al único que se dirige el guarda es a él - Lo dice mientras me señala con indiferencia.

Comienza de nuevo la discusión, esto no me va a llevar a nada, Carla es muy lanzada a su deseo, Alex critica todo, Joel solo habla cuando yo me dirijo a él… creo que esto sólo va a avanzar sí logro que hagan lo que yo quiero.

-Alex, almenos Carla está dando ideas ¿por qué no nos dices la tuya?

-Ninguna va a funcionar si tú no estás involucrado.

Esto me llegó por sorpresa, ¿a que se refiere con eso?

-No te entiendo Alex.

-El único con la suficiente fuerza como para noquear al guarda eres tú, además eres el único que se puede mover libremente por donde quiere, a nosotros nos limitan -dice Alex demasiado calmado.

No me había fijado que todos ellos estaban con camisa de fuerza, probablemente ya hubieran intentado escapar antes; no puedo llevarlos cargados a todos ellos pero pueden servir de distracción.

-¿Y si ustedes me ayudan con el guarda? podrían servir los “encantos” de Carla.

-¡Por fin! alguien aprecia mi trabajo - dice Carla emocionada - cuenta conmigo.

-Alex podría quejarse como de costumbre para que se mantenga bastante ocupado y no escuche mis pasos.

-Podría ser - dice Alex analizando la situación - ahí podrías llegar y noquearlo.

-Y… ¿qué hago yo? - parece que Joel se quiere integrar - no me has dicho qué hacer.

-Tú observa la puerta por sí viene alguien más - Fue lo único que se me ocurrió pedir- eres buen observador.

-Sere tu vigía en esta “noble” misión.

-Buscaré la manera de sacarlos de aquí muchachos - Les digo para darles esperanza, aunque no pienso volver.

-No te preocupes - dice Carla sonriendo - de todos modos siempre estaremos contigo.

¡Al fin! un buen plan que me hará librarme de estos tres, ojalá cada uno cumpla con su parte.

-Ahora sólo queda esperar a que el guarda llegue.

Mientras él resuelve su plan de escape, en una de las habitaciones de ese antiguo hospital, un doctor malhumorado llega a una habitación llena de monitores.

-¿Qué pasa con el paciente número Treinta y tres? está haciendo bastante ruido.

El guarda mira la pantalla, se ríe y responde: ¿El paciente con esquizofrenia? Nada… sólo

está hablando con sus demonios…


Fin

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