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VI Concurso de Cuento Corto: Aurora



Siempre he pensado que la sociedad nos impone desde pequeños, un objetivo: ser exitosos en la vida. Incluso casi nos impone también el orden correcto en el cual ésta debe desarrollarse. Se supone que primero debemos estudiar mucho para lograr ingresar a una buena universidad, luego debemos seguir estudiando para poder graduarnos y entonces así obtener un buen trabajo en una gran empresa. Cuando todo eso esté listo, podremos pensar en casarnos, comprar una casa, un carro y después tener hijos, viajar y así luego poder dedicar nuestro tiempo libre a darnos gusto; como resultado de todo aquello, seguramente podremos ser felices; habremos recorrido un camino exitoso y nuestra vida estará plena para seguir cosechando los frutos de nuestras buenas decisiones.


Pienso además, que la vida nos impone también unos plazos de tiempo para cumplir nuestras metas y conquistar una buena vida, para vivir donde y como queramos, y así sentirnos realizados; incluso muchos de los que nos rodean, nos van a admirar por lo exitosos que lleguemos a ser y hasta es muy probable que despertemos su envidia. No obstante, muchas veces resulta que la realidad es otra; la vida no es así de ordenada, ni de sistemática ni de secuencial; por lo menos no lo fue así para Aurora.


Ella, que se había distinguido por ser siempre la mejor estudiante de su clase, y había cumplido siempre con sus responsabilidades como muchos chicos de su edad, estaba llena expectativas y también de sueños. Quería ser pianista e irse a vivir a Francia con su hermano mayor; la música era su pasión y sabía que allá podria cumplir su objetivo; Se acababa de graduar del colegio y su hermano la había inscrito ya en la universidad; con sus excelentes notas, había conseguido una beca para perseguir su sueño y estaba segura de que sería una gran concertista; nada deseaba más que eso en la vida.


Sin embargo sucedió aquello que ninguna adolescente está preparada para afrontar y de repente se vió allí sentada, en esa sala de espera de ese lúgubre y oscuro lugar, donde un olor a formol y a hospital invadía todo el aire que respiraba. Estaba acompañada sólo de su mejor amiga; sus padres no podían enterarse, jamás la apoyarían con algo así. Siempre les había escuchado estigmatizar a las madres solteras, decían que un hijo en la adolescencia era un lastre que no le permitiría salir adelante. Aurora pensaba que había cometido el peor error de su vida, más aún cuando su novio, que era un irresponsable por decir lo menos, había desaparecido apenas se había enterado de su embarazo. ¿Qué otra opción tenía? nadie la iba ayudar. Si no tomaba esa decisión no podría viajar, tendría que quedarse. ¿Qué iba a hacer? tal vez ni siquiera podría seguir estudiando y entonces, ¿cómo podría triunfar en la vida? tendría que dedicarse a su hijo y a buscar la forma de trabajar en lo que pudiera para sobrevivir. ¿Quién la iba ayudar? todos sus planes y esperanzas se vinieron abajo, tenía que ser fuerte y a la vez egoísta, debía pensar sólo en su futuro; más adelante, cuando tuviera su vida organizada “como debe ser”, tal vez podría pensar en tener un hijo y darle mejores oportunidades como las que ella había tenido, pero ahora era imposible; era seguro que su vida sería un fracaso si no entraba a ese consultorio a resolver su problema.


Inesperadamente , entró al lugar una linda chica; Aurora pudo notar que tendría su misma edad; la acompañaba un pequeño bebé que sostenía en sus brazos; la chica se sentó junto a Aurora, quien se quedó absorta mirando al bebé; éste le devolvió la mirada con sus enormes y brillantes ojos y luego le sonrió. Aurora sintió que su corazón se aceleraba como si se fuera a salir de su pecho; experimentó una enorme compasión por ese ser tan indefenso y vulnerable, se conmovió enormemente mientras miraba fijamente su boca tan perfecta y sus manos tan pequeñas; la invadió una sensación de profunda amargura y sus ojos se llenaron de lágrimas.


En ese momento, la enfermera desde la recepción hizo un llamado:


-. Aurora, por favor, puede usted seguir ¡



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