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VIII concurso del cuento corto, "SOY UN NUEVO YO" (MUY LARGO)

 “SOY UN NUEVO YO”


En la ciudad de Cali se puede encontrar 2 tipos de personas, la buena y la mala. Dos

tipos con intenciones y razones diferentes, pero con algo en común, un acontecimiento

en su pasado que define que tipo de persona es hoy en día. Solo una persona ignora

completamente este concepto. Su nombre es Kevin, una persona que desde su niñez lo

ha tenido de todo menos una personalidad propia, siempre ha tenido una actitud

neutral, no mostraba sonrisa ni tristeza, su cara tenia expresión sería y no hablaba

mucho.

Es un caso muy raro ya que desde que naces ya tienes una personalidad y encuentra

interés en diferentes cosas. Kevin no le interesa nada ni presenta una pizca de

sentimiento.

Un día, Kevin se encuentra en su casa mirando hacia la ventana y sus padres le dicen

que debería salir un poco, ya que Kevin solo sale de su casa cuando va a la escuela.

Kevin sin más dice que si saldrá, esto fue una esperanza para sus padres para saber si

su personalidad se puede forjar.

Un avión carguero estadounidense que venía desde el sur de Argentina llevaba consigo

minerales que no se conocía hasta ese día. Eran cristales azules con los cuales emitía

radiación y un sonido como si un televisor estuviera descompuesto, el avión viajaba

bajo escoltas ya que ciertos países también buscaban este mineral.

El trayecto se supone que tendría que ser atravesando el océano pacífico, pero

detectaron objetos voladores no identificados justo encima de su trayecto y se tuvieron

que desviar pasando por encima de los países sudamericanos. Desafortunadamente el

avión fue atacado por estos objetos causando que unos fragmentos de dichos cristales

cayeran por varias partes de Sudamérica.

Kevin caminaba por el boulevard de Cali mirando hacia al frente sin contemplar lo que

le rodeaba. Un estruendo venia del cielo y todos en el boulevard miraban hacia arriba,

todos pensando que empezaría a llover. Un resplandor de color azul se acercaba cada

vez hacia Kevin e impacta cerca de él causando una explosión y desapareciendo todo lo

que tenia cerca incluyendo a Kevin.

Kevin despierta desorientado en el boulevard, pero todo se veía diferente, los carros

antiguos, personas cruzando el rio en un pequeño barco y los edificios con un estilo

muy elegante y no tan colorido. Kevin había “viajado en el tiempo” por causa de aquel

cristal. Se sentía asustado y confundido, algo que para Kevin sentirse de esa manera era

algo nuevo, en el piso se veían fragmentos de cristal brillando y Kevin no dudo en

recogerlos por inercia. Kevin estaba mas sorprendido por lo que el estaba

experimentando que por lo que realmente paso, acaba de viajar 40 años al pasado,


pero el solo se sentía preocupado por sus emociones que nunca antes se habían

presentado.

Al recoger los cristales salió corriendo del boulevard sin rumbo, solo huyendo de su

realidad y de sus sentimientos. En su momento de huida, Kevin tropieza con un

periódico que informaba sobre el reciente asesinato de Rodrigo Lara Bonilla. Kevin al

ver esto despertó un sentido demasiado común en los humanos, el interés. El ministro

de justicia, Lara Bonilla, era quien combatía contra el narcotráfico en ese tiempo, sus

discursos y charlas lastimosamente lo condenaron a ser silenciado para siempre. Kevin

al estar leyendo eso recordó cuando estudio este tema en su escuela, pero al ver a las

personas leyendo el periódico y demostrar un aura de tristeza y conmoción, Kevin

también fue afectado por esto, el entorno ayudo a que Kevin despertara tristeza en su

cerebro y varias lagrimas brotaron de él.

Kevin descubría nuevos estados en los que los humanos normalmente se ven envueltos

dependiendo de su situación, pero tuvo la capacidad de adaptarse y controlar sus

nuevas emociones e inmediatamente se centro en el verdadero problema, ¿Qué hacia

el ahí? Kevin era muy inteligente así que no tardo en deducir que aquellos cristales

tuvieron algo que ver con su “viaje en el tiempo”. Así que empezó a manipularlos con

sus manos desnudas y uno de ellos brillo hasta mas no poder, Kevin desapareció otra

vez.

Despierto en el mismo lugar, pero hubo un cambio muy grande, ya no era aquella

ciudad que conocía, el panorama se llenaba de edificios gigantes que emitían una

especie de hologramas haciendo publicidad, autos flotando y una carrilera de un tren

atravesando dichos edificios. Evidentemente pensó en que estaba en el futuro, tal vez

no muy distante pero el cambio en su entorno era muy notorio, personas bailando en

la calle, armonía, y mucha naturaleza, tal vez mas de la que había en la época de Kevin.

La gente desprendía una energía positiva y mucha felicidad, inmediatamente estas

energías rodearon a Kevin haciendo que el empezara a bailar sin saberse ni siquiera la

canción. El mundo se veía perfecto, pero dentro de Kevin surgió la decepción, él sabía

que, aunque quisiera no podía quedarse en esa época y tenía personas que lo

esperaban en su casa.

Sin mas remedio Kevin decidió con tristeza abandonar esa escena que nunca pensó

que vería en su época o siquiera en su país. Volvió a intentar manipular uno de los

cristales y uno de ellos desprendía rayos que llevaban a Kevin a la curiosidad y su luz lo

cubrió totalmente haciéndolo desaparecer de nuevo.

Esta vez Kevin ya no sabia donde estaba, todo estaba lleno de pasto, arboles, ríos,

animales nunca antes vistos. Dedujo que era una época donde los humanos no habían

pisado la tierra todavía, el paisaje era hermoso y se sorprendió al darse cuenta de lo

que era su ciudad mucho antes de los humanos. Pero el sentimiento de sorpresa y

asombro no fue el único que se manifestó. El enojo y la rabia, Kevin lloraba de rabia al


pensar el porque los humanos destruyeron algo tan bello y lo convirtieron en un lugar

donde según ellos era lo que veían aun mas bello y seguramente mas propio para un

humano. Kevin no sabia que pensar, él sabia que antes de los humanos la naturaleza

esta en su estado mas reluciente y hermoso, pero una cosa es escucharlo y otra cosa es

contemplarlo con tus propios ojos. Kevin dedujo que el origen de esos cristales fue

desde la propia madre tierra, pero por alguna razón cayo del cielo. Era muy confuso

para él, ¿Hubo alguna razón por la que la naturaleza hiciera caer estos cristales

“mágicamente” del cielo? O ¿los humanos tuvieron algo en relación con la aparición de

estos cristales. Estas preguntas hicieron que Kevin se quedara sin palabras, con la

mente en blanco y perdió el claro propósito que era volver a su hogar.

Este viaje llevo a Kevin a reflexionar, sus emociones se despertaron de la nada al estar

en una situación de peligro o de miedo, también al sentir cierta energía en su entorno.

Kevin entendió rápidamente que el origen de los sentimientos y las emociones de los

humanos se basan en situaciones que te marcan de por vida, un simple material caído

del cielo forjo la personalidad de Kevin, un misterio que muchos psicólogos con las

mejores charlas emocionales y reflexiones con Kevin jamás pudieron resolver. Kevin

creía en que la deducción es la clave, el razonamiento deductivo usa la razón y parte de

las premisas creando finalmente la conclusión, la conclusión puede ser tanto como

verdadera o como falsa, no simplemente tiene que estar en lo correcto, es la deducción

de un humano frente a una situación.

Finalmente, Kevin usa un último cristal, el creería que ese cristal lo llevaría a donde el

quiere estar, un destello salió del cristal llevándose a Kevin justo en el lugar donde

empezó todo. Kevin miro a su alrededor y todo estaba tal y como él había contemplado

antes de desaparecer, Kevin no dudo en correr hacia su casa, sus ojos llenándose de

lagrimas de felicidad lo decía todo y al llegar, vio a su madre y a su padre con cara de

preocupación pues estaban al tanto de la desaparición de Kevin. Kevin solo se les

quedo mirando y sus padres a el, estos con una expresión de sorpresa ya que veían una

sonrisa en su hijo y Kevin solo dijo: “Soy un nuevo yo”.

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