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VIII concurso del cuento corto, MÁS ALLÁ DEL DOLOR


MÁS ALLÁ DEL DOLOR


 En un gran palacio del reino de Sylvaria, vivían dos hermanos, Calizza y Thorian. Eran unos hermanos que vivían bajo una sábana de tristeza y melancolía. Sentimientos negativos que quedaron luego de la muerte de su madre, la reina Cassandra. Tenían una vida de dolor y soledad, pues su padre, el rey Calisto, mantenía viajando y no les prestaba mucha atención. 

Un día, ambos decidieron salir al bosque para despejar la mente. Después de una larga caminata, encontraron un árbol misterioso, pues poseía unas ramas de color único e inimaginable; era brillante y hermoso. Luego de pensar, decidieron investigar más sobre él. Entonces acordaron echar un vistazo. Finalmente, encontraron una puerta misteriosa en el árbol y, sin pensarlo, entraron en ella.

Al entrar, todo se tornó de color blanco y cada vez se volvía más visible todo alrededor. Era un mundo diferente y para su sorpresa, vieron un Pegaso.

— ¡Mira, Thorian! —exclamó Calizza.

— Es... ¿Es un caballo con alas? —preguntó Thorian.

— Parece que sí, hermano —respondió Calizza.

— Debemos adentrarnos en este mundo y descubrir lo que hay en el —dijo Thorian.

— Tienes razón —respondió Calizza.

Ambos hermanos, muy impresionados y felices por este nuevo mundo, quieren abordar una aventura y descubrir qué hay más allá de su imaginación. Suben al Pegaso mientras le piden que los lleve a recorrer este paraíso. 

A lo largo del camino, Thorian observa a Calizza algo extraña, mira su rostro y se da cuenta de que su hermana estaba llorando; y su cuerpo, algo tembloroso y sudoroso.

— ¡Ca... Calizza! ¿Qué es lo que pasa? — dijo Thorian preocupado.

— Es solo que... desde que nuestra madre murió, siento que... todo es más gris.

Nuestro padre se alejó de nosotros y ahora somos responsables de nosotros mismos. En las noches no consigo dormir lo suficiente. Me siento agotada — respondió Calizza.

— Te entiendo, yo también me he sentido algo triste. No te lo niego. Pero aprendí que hay que mirar más allá del dolor y buscar oportunidades que nos impulsen a un mejor futuro —dijo Thorian.

— ¿Mirar más allá del dolor? ¿Qué significa eso? —preguntó Calizza.

— Significa que, aunque el dolor esté presente, debemos encontrar formas de seguir adelante y buscar la felicidad en las pequeñas cosas — explicó Thorian con una sonrisa.  — Este mundo que hemos descubierto es una oportunidad para empezar de nuevo, para encontrar alegría y aventuras que nos llenen el corazón. Soy tu hermano, haré todo lo posible para que estés feliz.

— Tengo miedo, pánico. No sé cómo lograrlo —exclamó Calizza.

— No te preocupes, yo estaré para ti pase lo que pase —respondió Thorian mientras se acercaba a Calizza para abrazarla.

Después de un largo paseo y una larga conversación, Calizza se da cuenta de que su hermano tiene razón.

— Entiendo que depender del pasado solo evita que te puedas proyectar hacia el futuro. Además, me gustó haber hablado contigo, hermano. Creo que la mejor opción fue conversar y expresarte lo que sentía — dijo Calizza con una sonrisa en su rostro.

— Ya sabes que reprimir lo que sientes no está bien. Debes intentar confiar en los demás y expresar lo que pasa por tu cabeza, así se puede intentar buscar una solución.

El Pegaso desciende del bello cielo azul mientras explicaba que este no era cualquier mundo, era un mundo con muchas criaturas. Pero, también un mundo que ayuda en el proceso de la catarsis.

— Es necesario hablar con su padre y llevar a cabo la acción de perdonar. Y así van a liberar esa gran carga que los atormenta — Dijo el Pegaso.

Ambos hermanos entienden el mensaje y hacen caso. así que deciden volver a su mundo, Con una sonrisa se despiden y finalmente cruzan la puerta que los llevará de regreso.

Al llegar al palacio encuentran a su padre, quien había llegado de su último viaje, se acercan a él e inician una conversación. Luego de un largo dialogo, su padre se da cuenta que su manera de actuar no fue la mejor y decide cambiar. Todos se abrazan mientras sus ojos expresaban felicidad. Después de eso vivieron en total felicidad por siempre.



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