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Tercer Concurso de Cuento Corto

Tercer Concurso de Cuento Corto: La manta yámbica

La manta yámbica La manta yámbica es una manta estilo árabe de tres metros cuadrados, lleva la silueta de un rostro de mujer y un fondo entre naranjas, amarillos y visos azules, rojos y verdes. Las mujeres que la usaban suponían ser modelos desnudistas para pintores o fotógrafos; arroparse con la manta en una plaza o calle, sin cubrirse los ojos o los pies, era señal de ofrecer el trabajo. Si el artista gustaba de lo que alcanzara a ver, debía tomar a la modelo y llevarla entre la manta hasta conseguirle un vestido como forma de pago. El trabajo no era bien visto y muy pocas se atrevían a dejarse identificar como parte del oficio. De hecho, los pintores y fotógrafos estaban obligados a cambiar el rostro del posante o simplemente hacer composiciones sin cabeza. Otros, algunos más a la vanguardia se decidían por cabezas de carnero, aves carroñeras, búhos o lagartos. El asunto es que ayer en la tarde usurpé una casa ajena, un apartamento sin mucho lujo pero bien amobla...

Tercer Concurso de Cuento Corto: MI AMIGA

MI AMIGA Ambos éramos muy unidos. Cuando amanecía, mi madre me daba el desayuno, me hacía bañar e ir al colegio; en las tardes, después de hacer tareas, por fin podía ir a su casa a jugar, ella me recibía sonriente, pese a que le faltaban tres dientes del frente; su gato Zaz tan apegado a ella como aquella libreta que siempre cargaba debajo su brazo —ella era un poco olvidadiza— me miraba con ojos de vigía cuando me acerba a ella en son de paz para darle su beso de saludo. Tanto ella como yo amábamos los libros de investigación, jugábamos a que ella era Sherlock Holmes y yo el Doctor Watson, pero debido a la nefasta memoria de mi amiga, terminábamos buscando en vez del culpable del robo de las joyas, las pastas de mi amiga que se debía de haber tomado unas horas antes. Mi amiga y yo no solo compartíamos gustos, sino también disgustos, ambos odiábamos los vegetales, la oscuridad, los remedios, de mismo modo odiábamos que fuéramos tan enfermos, yo tenia asma y ...

Tercer Concurso de Cuento Corto: Una víctima del destino…

Una víctima del destino… Ahí estaba yo, y ahí estaba él, de casualidad, como un juego macabro del destino, ese tipo de juegos que tiende a ponerte en el sitio indicado, en el momento preciso. Nunca pensé volverlo a ver, mucho menos que él me vería primero, y que se alegraría de verme, lo suficiente como para agarrarme por la espalda y taparme los ojos, cosa que nunca hizo mientras estuvo a mi lado. Era el hombre ideal, me encantaba lo que vivíamos. Pareciera que la suerte se burlara de mí, de nosotros, poniéndonos en el mismo sitio. Pasó tanto tiempo después de la forma tan cruel en la que nos separó. Dejándome claro que el amor, solo es un azar caprichoso del destino, que se puede ir, justo cuando está en su mejor momento, y dejarte así, desolada, como incompleta… Reconocí su olor, esa magnífica fragancia que llenaba mi alma. Al darme cuenta que era él quien tapaba mis ojos, mi corazón y mi mente empezaban una carrera. Latía tan rápido, que podía sentir como la ...

Tercer Concurso de Cuento Corto: Lecciones de ortogravida

Lecciones de ortogravida “ Te quiero contar acerca de mi vida en los últimos meses. Han cambiado algunos de mis pensamientos y posturas frente a la vida, hoy te encuentras ante a otra persona, aunque esto es algo natural en la sociedad, todos cambiamos una y otra vez. Pero lo que pasa conmigo es la consciencia de la evolución, he reflexionado y me he encontrado con distintas teorías que tratan de dar sentido a mi vida, y por algún motivo, llego a la conclusión… que: Te quiero conmigo, mas sin embargo, tengo miedo de tu negativa. No encuentro el momento oportuno para confiarte esto que pasa por mi mente, claro que apenas caigo en cuenta que no hay momento oportuno; que siempre existirá ese miedo latente; que lo debo hacer con miedo; que no puedo aplazar esto. Te aclaro que la decisión que tome hace algunos meses, no trae para mí un arrepentimiento, pues el tiempo en que no hemos continuado juntos, lo he utilizado para crecer. Esto es muy importante, es de resalta...

Tercer Concurso de Cuento Corto: Biofilia

Biofilia Por: J.S. Rincón Al caer la noche cayó la puerta. Ella me escondió debajo de la cama mientras intentaba contener las lágrimas. La tomaron del brazo y me agarraron de las piernas. En el jardín nos pusieron de rodillas una frente a la otra, la luna llena iluminaba todos los saltones y ella me miraba. Pude ver en sus ojos como el pequeño rayo de esperanza se iba desvaneciendo a medida que las nubes cubrían la luna. Antes de partir mamá dijo que le encontraría en la lluvia. Con el sonido de una bala ella se desplomó. Me recosté a su lado y dije adiós. Sonrió y cerró sus ojos. Con botas puestas y morral al hombro trepé montañas, crucé ríos y hasta alcancé a echar bala. Junto a Amanda y Raquel recogía madera y de vez en cuando bayas para mezclarlas con el agua panela. El tinte marrón de la panela se convertía en violeta, violeta igual a los saltos de aquella cumbre. Recordé el frío y la niebla que sostenía mi paraíso. Me arrebataron todo lo que con orgullo ...

Tercer Concurso de Cuento Corto: La condena perenne

La condena perenne El día señalado para su ejecución Billy Hoffman solamente sonreía. Confiaba en su propia suerte y habilidad para escapar, como siempre lo hizo durante los últimos siete años en los que acumuló variados y extensos crímenes. Su confinamiento se dio por su propia voluntad, Billy quería demostrar ser alguien intocable, perteneciente al grupo de aquellos pocos que doblegan el destino a su favor. Al llegar el último día, tres fueron los soldados que entraron en su celda, le sometieron, lo esposaron, le arrojaron fuera y le ordenaron seguirles. Mientras el grupo de hombres caminaba por un extenso pasillo, Billy consideraba cada una de las posibilidades que podría sortear fuera. Cada una de estas se vio aniquilada cuando la luz descubrió un paisaje cubierto de fusiles que le apuntaban, al menos tres cuarteles enteros de hombres cubrían el espacio con tal de no dar chance alguno de escapatoria. La única opción disponible parecía la muerte. Billy s...